Acróstico

Vida*

Mañana iluminada de alegría y esperanza,
Anhelo incalculable por tu nacimiento,
Tú corazón, tu llanto y tus ojos,
Escriben la esperanza de un mágico sueño perfecto,
Ondear tu hermoso nacimiento es la gloria máxima del creador.

BAS

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Poema

Sonata de amor VI

No dejes, pues, sin destilar tu savia,
que la mano invernal tu estío borre:
aroma un frasco y antes que se esfume
enriquece un lugar con tu belleza.

No ha de ser una usura prohibida
la que alegra a quien paga de buen grado;
y tú debes dar vida a otro tú mismo,
feliz diez veces, si son diez por uno.

Más que ahora feliz fueras diez veces,
si diez veces, diez hijos te copiaran:
¿qué podría la muerte, si al partir

en tu posteridad siguieras vivo?
No te obstines, que es mucha tu hermosura
para darla a la muerte y los gusanos.

William Shakespeare